Imagínala como una conversación suave, que se va desplegando, con tu propia experiencia interior. Solemos empezar ayudándote a asentarte y a sentirte a gusto. A partir de ahí, te invito a volver la atención, con suavidad, hacia dentro — hacia el felt sense de aquello que traes contigo — y le hacemos compañía, con amabilidad y curiosidad.
No estoy ahí para analizar ni aconsejar, sino para acompañarte mientras tu propio saber encuentra espacio para expresarse. Terminamos dándote tiempo para asentarte y notar algo que quiera ser llevado contigo. No hay fórmula fija — seguimos lo que resuena en ti, a tu ritmo.